
Intervenir con amabilidad,
guía hacia el equilibrio
En niños de 0 a 13 años, las dificultades de adaptación pueden manifestarse de diversas maneras. Independientemente de si están asociadas o no a un diagnóstico, influyen en la vida diaria del niño, su familia y quienes lo rodean. Como psicoeducadora, intervengo para facilitar la adaptación, fortalecer las habilidades del niño y brindar a los padres herramientas y recursos.
Trastorno del espectro autista (TEA)
El trastorno del espectro autista (TEA) afecta la forma en que un niño se comunica, interactúa y percibe su entorno. Puede manifestarse como dificultades para establecer relaciones, comportamientos repetitivos o reacciones intensas ante los cambios. Mi trabajo se centra en apoyar el desarrollo de la comunicación funcional, la independencia, las rutinas y la regulación del comportamiento. Mis intervenciones también buscan ayudar al niño y a su familia a comprender y aceptar el diagnóstico, a la vez que fortalecen la autoestima y la competencia parental.
Trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH)
El TDAH puede tener un impacto significativo en el comportamiento, la concentración, la impulsividad y la autoestima. Puede manifestarse como reacciones bruscas, arrebatos de energía o dificultad para seguir instrucciones. Mi trabajo consiste en ayudar al niño a comprender mejor su funcionamiento, desarrollar estrategias concretas para una mejor autorregulación y apoyar a los padres para que brinden orientación diaria y establezcan límites claros.
Trastornos negativistas y del comportamiento
Los problemas de conducta, como la rebeldía, la agresividad o las rabietas frecuentes, pueden perturbar el ambiente familiar y dificultar el desarrollo del niño. Estas conductas suelen reflejar dificultades para gestionar las emociones, adaptarse a las instrucciones o expresar necesidades sin provocar. Mi intervención consiste en ayudar a los niños a desarrollar habilidades de autorregulación, al tiempo que apoyo a los padres para que les brinden orientación, establezcan rutinas estables y restablezcan un vínculo afectivo seguro.
Ansiedad en los niños
La ansiedad en los niños puede manifestarse como evitación, llanto, rabietas o dependencia excesiva de sus padres. Afecta la vida diaria, el aprendizaje y la autoestima. Mi intervención busca ayudar a los niños a reconocer sus emociones, cuestionar los pensamientos ansiosos y desarrollar estrategias concretas para afrontar sus miedos. También apoyo a los padres para que comprendan mejor la ansiedad y brinden a sus hijos cariño y constancia.
Dificultades sin diagnóstico (comportamientos agresivos o adaptativos)
Algunos niños presentan conductas problemáticas sin haber recibido un diagnóstico. Las rabietas frecuentes, la intolerancia a la frustración, las reacciones impulsivas o la rebeldía pueden afectar negativamente su bienestar y la armonía familiar. Mi función es evaluar las necesidades del niño, comprender las posibles causas de sus reacciones e implementar estrategias concretas para apoyar su adaptación, fortalecer sus habilidades socioemocionales y restablecer un ambiente más tranquilo en el hogar.
Apoyo para la evaluación diagnóstica
La creciente prevalencia de los trastornos del espectro autista (TEA) subraya la necesidad de métodos de detección y diagnóstico eficaces y precisos. Dado que un diagnóstico es necesario para acceder a ciertos servicios y orientar mejor las intervenciones, algunos psicoeducadores, de acuerdo con sus estándares profesionales (OPPQ, 2010), están llamados a contribuir al proceso de detección y diagnóstico. El objetivo de este proceso es determinar la presencia o ausencia de síntomas asociados con los criterios diagnósticos para el TEA.
Tras haber recibido formación en la Entrevista Diagnóstica de Autismo Revisada (ADI-R) y la Escala de Observación Diagnóstica de Autismo (ADOS-2), colaboro con la Clínica de Consulta, Intervención y Formación en Autismo ( CCIFA ) en el componente de evaluación diagnóstica del TEA (niños y adolescentes).
Para obtener más información sobre la CCIFA, haga clic en el logotipo que aparece a continuación.
Estimados padres, su compromiso es fundamental para este proceso. Para que las intervenciones sean beneficiosas y duraderas, su participación activa es esencial. Juntos, formaremos un equipo en torno a su hijo/a.

