
Intervenir con amabilidad,
guía hacia el equilibrio
En niños de 0 a 13 años, las dificultades de adaptación pueden manifestarse de diversas maneras. Independientemente de si están asociadas a un diagnóstico, influyen en la vida diaria del niño, su familia y su entorno. Como psicoeducadora, intervengo para apoyar la adaptación, fortalecer las habilidades del niño y brindar herramientas y recursos a los padres.
Transtorno del espectro autista
El trastorno del espectro autista (TEA) afecta la forma en que un niño se comunica, interactúa y percibe su entorno. Puede manifestarse como dificultades para establecer relaciones, comportamientos repetitivos o reacciones intensas al cambio. Trabajo para apoyar el desarrollo de la comunicación funcional, la independencia, las rutinas y la regulación del comportamiento. Mis intervenciones también buscan apoyar al niño y a su familia en la comprensión y aceptación del diagnóstico, a la vez que fortalecen la autoestima y la competencia parental.
Trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH)
El TDAH puede tener un impacto significativo en el comportamiento, la concentración, la impulsividad y la autoestima. Puede manifestarse como reacciones bruscas, estallidos de energía o dificultad para seguir instrucciones. Mi trabajo consiste en ayudar al niño a comprender mejor su funcionamiento, desarrollar estrategias concretas para una mejor autorregulación y apoyar a los padres brindándoles orientación diaria y estableciendo límites claros.
Ansiedad en los niños
La ansiedad en los niños puede manifestarse como evasión, llanto, rabietas o dependencia excesiva de sus padres. Afecta la vida diaria, el aprendizaje y la confianza en sí mismos. Mi intervención busca ayudar a los niños a reconocer sus emociones, afrontar los pensamientos ansiosos y desarrollar estrategias concretas para afrontar sus miedos. También apoyo a los padres para que comprendan mejor la ansiedad y brinden a sus hijos amabilidad y coherencia.
Apoyo a la evaluación diagnóstica
La creciente prevalencia de los trastornos del espectro autista (TEA) pone de relieve la necesidad de métodos de detección y diagnóstico eficaces y precisos. Dado que el diagnóstico es necesario para acceder a ciertos servicios y orientar mejor las intervenciones, algunos psicoeducadores, de acuerdo con sus estándares profesionales (OPPQ, 2010), están llamados a contribuir al proceso de detección y diagnóstico. El objetivo de este tipo de proceso es determinar la presencia o ausencia de síntomas asociados a los criterios diagnósticos del TEA.
Habiendo sido formado en la Entrevista Diagnóstica del Autismo Revisada (ADI-R) y la Escala de Observación Diagnóstica del Autismo (ADOS-2), colaboro con la Clínica de Consulta, Intervención y Entrenamiento en Autismo ( CCIFA ) en el componente de evaluación diagnóstica del TEA (niños y adolescentes).
Para obtener más información sobre la CCIFA, haga clic en el logotipo a continuación.
Estimados padres, su compromiso es fundamental en el proceso. Para que las intervenciones sean beneficiosas y duraderas, su participación activa es esencial. Juntos, formaremos un equipo alrededor de su hijo.

